El reloj secreto de tu cuerpo: las mejores horas para comer, dormir, meditar y tener sexo

La acupunturista Tahi Ricart explica cómo funciona el reloj de los órganos según la Medicina Tradicional China y qué relación tienen nuestros horarios con la alimentación, el descanso, las emociones, la espiritualidad y la energía sexual.

Nos levantamos cuando suena la alarma, comemos cuando la agenda lo permite y muchas veces dormimos solamente después de terminar todo lo pendiente. Vivimos mirando el reloj, pero pocas veces nos preguntamos:

¿Qué necesita mi cuerpo en este momento?

Según la Medicina Tradicional China, la energía vital —conocida como Qi— circula a través de diferentes meridianos y cada órgano o sistema atraviesa aproximadamente dos horas de mayor protagonismo energético. A esta secuencia se le conoce como el reloj de los órganos.

Durante nuestra conversación, Tahi recorrió las 24 horas explicando cómo esta tradición relaciona determinados momentos con la alimentación, el descanso, las emociones, la espiritualidad y la sexualidad.

Tahi Ricart: una vocación que comenzó en la infancia

Para Tahi, la acupuntura no llegó primero como una profesión. Formó parte de su vida desde niña.

Su padre es acupunturista y fue también su primer maestro. Creció rodeada de agujas y escuchando hablar de energía, meridianos y de la conexión entre el cuerpo y las emociones.

Aquella enseñanza familiar despertó una vocación que posteriormente decidió respaldar académicamente. Tahi realizó estudios formales, obtuvo su licenciatura y construyó su propio camino profesional.

Hoy comparte una filosofía que aprendió desde pequeña y que resume en una idea esencial: prestar atención a las señales del cuerpo.

¿Y qué propone ese reloj? Comencemos el recorrido.


5:00–7:00 a. m. | Intestino grueso: despertar y soltar

El día comienza dejando ir.

Según explicó Ricart, este período corresponde al intestino grueso y favorece la eliminación de aquello que el organismo ya no necesita.

La Medicina Tradicional China también ofrece una lectura emocional: soltar físicamente puede recordarnos la importancia de desprendernos de preocupaciones, pensamientos y cargas innecesarias.

Antes de llenar un nuevo día, quizás necesitamos hacer espacio.



7:00–9:00 a. m. | Estómago: nutrir antes de exigir

Después de eliminar llega el momento de alimentarnos.

Tahi destacó esta franja como un período importante para nutrir el organismo y mencionó alimentos como proteínas, verduras y grasas naturales.

La reflexión es sencilla: queremos concentración, productividad y energía desde temprano, pero el cuerpo necesita combustible para responder a esas exigencias.



9:00–11:00 a. m. | Bazo: movimiento, concentración y creatividad

Estas horas, asociadas tradicionalmente con el bazo, pueden aprovecharse para hacer ejercicio, trabajar, concentrarse y desarrollar nuevas ideas.

Con el cuerpo despierto y alimentado, la mañana se convierte en un momento para poner nuestra energía en aquello que requiere atención y creatividad.

No se trata solamente de hacer más, sino de utilizar mejor nuestra energía.

11:00 a. m.–1:00 p. m. | Corazón: alegría, amor y conexión

Al acercarnos al mediodía aparece uno de los grandes protagonistas de este reloj: el corazón.

En la Medicina Tradicional China se relaciona no solo con sus funciones físicas, sino también con la alegría, el amor y la conexión emocional.

Y dentro de esta franja, Tahi destacó especialmente una hora.


12:00 p. m. | Un encuentro con nosotros mismos y con el Creador

Al mediodía, detente.

Tahi describió las 12:00 p. m. como un momento especial para respirar conscientemente y buscar una máxima conexión con nuestro ser y con la energía del Creador.

Su propuesta no requiere grandes rituales.

Cerrar los ojos.

Respirar.

Agradecer.

Estar presentes.

En medio de las obligaciones, esta pausa puede convertirse en un recordatorio cotidiano de que nuestra vida no se limita a aquello que tenemos pendiente.

Antes de continuar hacia lo próximo, regresa por unos minutos a ti.

1:00–3:00 p. m. | Intestino delgado: la hora de comer conscientemente

De acuerdo con el reloj explicado por Tahi, esta franja corresponde al intestino delgado y es un momento para comer.

Pero existe una gran diferencia entre alimentarnos y hacerlo conscientemente.

¿Cuántas veces almorzamos mirando el teléfono, respondiendo mensajes o trabajando frente a una computadora?

La recomendación de Tahi es recuperar la presencia: sentarnos, masticar, saborear y prestar atención a lo que estamos consumiendo.

Dentro de esta filosofía aparece además un interesante paralelismo. Así como el intestino delgado selecciona y absorbe nutrientes, podemos preguntarnos:

¿Qué quiero conservar de lo que estoy viviendo y qué necesito dejar ir?

No solamente procesamos alimentos; también procesamos experiencias.


3:00–5:00 p. m. | Vejiga: hidratar, eliminar y hacer una pausa

Durante estas horas entra en protagonismo la vejiga.

Tahi recomendó tomar agua natural, favorecer la eliminación y concedernos una pequeña pausa para respirar.

Es precisamente una franja en la que muchas personas experimentan cansancio. Antes de intentar combatirlo inmediatamente con más estímulos, quizás convenga escuchar lo que el cuerpo está pidiendo.

A veces no necesitamos hacer más. Necesitamos descansar unos minutos.

5:00–7:00 p. m. | Riñones: vitalidad, voluntad y energía sexual

Los riñones ocupan un lugar especialmente importante en la Medicina Tradicional China. Tahi los relacionó con crecimiento, reproducción, envejecimiento, voluntad y vitalidad, además de su asociación tradicional con el miedo.

Aquí surgió un tema que pocas veces incluimos cuando hablamos de bienestar: la energía sexual.

Desde esta perspectiva, reconocer nuestra sexualidad también forma parte de conectar con nuestra vitalidad. El deseo no tiene por qué convertirse en un tema incómodo ni desaparecer simplemente porque cumplimos años.


7:00–9:00 p. m. | Pericardio: intimidad, amor y sexualidad

Después de un día dedicado en gran medida al mundo exterior, llega un período que Tahi relacionó con el amor, la intimidad y la conexión afectiva.

El protagonista es el pericardio, la estructura que rodea físicamente al corazón y que tiene asociaciones particulares dentro del sistema energético tradicional chino.

Estas horas pueden convertirse en un espacio para la pareja: conversar, abrazarse, acariciarse, compartir y disfrutar de la intimidad.

Y fue aquí donde Tahi introdujo uno de los temas más provocadores de la entrevista.

Sexo, masturbación y envejecimiento: una conversación necesaria

Tahi habló abiertamente sobre relaciones sexuales, masturbación y energía sexual.

Según explicó desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China, tanto las relaciones sexuales como la masturbación pueden representar formas de expresión y movilización de esa energía.

La conversación adquirió especial interés cuando abordó el envejecimiento. Tahi señaló que algunos hombres reducen considerablemente su actividad sexual con los años y explicó la relación que esta tradición establece entre corazón, sexualidad, amor y vitalidad.

Esto plantea una pregunta que pocas veces hacemos:

¿Por qué asociamos envejecer con dejar de sentir deseo?

La necesidad de afecto, contacto, placer e intimidad no tiene una fecha automática de vencimiento.

Es importante diferenciar, sin embargo, esta interpretación energética de una afirmación médica. No puede concluirse que dejar de tener relaciones sexuales provoque por sí mismo enfermedades cardíacas. La salud cardiovascular depende de múltiples factores y cualquier preocupación requiere valoración profesional.

El valor de esta conversación está en reconocer la sexualidad como otra dimensión del bienestar, incluso durante la madurez.


9:00–11:00 p. m. | Triple calentador: comenzar a apagar el día

Entre las 9:00 y las 11:00 p. m. aparece el denominado triple calentador o San Jiao, un concepto propio de la Medicina Tradicional China que no corresponde directamente a un órgano anatómico occidental.

Para Tahi, esta franja marca la transición hacia el descanso.

Es momento de disminuir los estímulos, bajar el ritmo y preparar cuerpo y mente para dormir.

No podemos mantener el organismo acelerado durante todo el día y esperar que se apague inmediatamente al llegar a la cama.

11:00 p. m.–1:00 a. m. | Vesícula biliar: es hora de dormir

En el reloj tradicional, estas horas corresponden a la vesícula biliar.

La recomendación de Tahi fue directa: deberíamos estar durmiendo.

El descanso no debería ser simplemente el tiempo que sobra después de cumplir todas nuestras obligaciones. Dormir es una necesidad esencial del organismo y merece también un lugar prioritario en nuestra rutina.

1:00–3:00 a. m. | Hígado: mientras dormimos, el ciclo continúa

Esta franja está tradicionalmente asociada con el hígado, y nuevamente la recomendación es permanecer dormidos.

La Medicina Tradicional China también relaciona el hígado con determinadas emociones. Por eso, un profesional de esta disciplina puede prestar atención cuando alguien se despierta repetidamente durante estas horas.

Sin embargo, despertarse entre la 1:00 y las 3:00 a. m. no permite diagnosticar un problema hepático. Los despertares nocturnos pueden tener numerosas causas y, si son persistentes, deben ser evaluados adecuadamente.

3:00–5:00 a. m. | Pulmones: respirar y conectar

El recorrido termina con los pulmones, asociados por Tahi con la respiración, la meditación y la conexión.

Para quienes despiertan muy temprano, puede ser un período de silencio e introspección antes de comenzar nuevamente el movimiento cotidiano.

A las cinco de la mañana, el reloj vuelve al intestino grueso y comienza otro ciclo.


Cuando las emociones también hablan

Uno de los conceptos más interesantes de la conversación fue la relación que la Medicina Tradicional China establece entre órganos y emociones.

Alegría, tristeza, miedo, ira, preocupación y voluntad aparecen tradicionalmente vinculados a diferentes sistemas del organismo.

Esto no significa que una emoción determinada provoque automáticamente una enfermedad específica. Más bien, esta filosofía invita a observar al ser humano de una manera integral.

La pregunta entonces cambia:

¿Qué emoción lleva demasiado tiempo viviendo dentro de nosotros?

Cuidarnos también implica reconocer aquello que sentimos.

El reloj más importante no está en tu muñeca

Después de recorrer las 24 horas con Tahi Ricart, sería fácil concentrarnos únicamente en memorizar órganos y horarios.

Pero esa no fue la enseñanza más importante de nuestra conversación.

El verdadero reloj que debemos aprender a observar es nuestro propio cuerpo.

¿Cuándo tienes hambre? ¿A qué hora sientes mayor energía? ¿Estás presente mientras comes? ¿Sabes detenerte y respirar? ¿Descansas lo suficiente? ¿Dejas espacio para el amor, el placer y la intimidad? ¿Dedicas algún momento a conectar contigo y con tu espiritualidad?

La Medicina Tradicional China ofrece una interpretación ancestral de estos ciclos. Por otro lado, la ciencia moderna estudia los ritmos circadianos y reconoce que numerosos procesos fisiológicos varían a lo largo del día. Esto no significa que todas las asociaciones específicas entre órganos, emociones y períodos de dos horas del reloj tradicional chino estén científicamente demostradas; se trata de marcos distintos.

Sin embargo, existe una reflexión que vale la pena rescatar:

nuestro cuerpo tiene ritmos y merece ser escuchado.

Tahi Ricart comenzó a descubrir este universo cuando era una niña rodeada de las agujas de acupuntura de su padre. Con el tiempo transformó aquellas primeras enseñanzas en una vocación respaldada por sus estudios y su propia trayectoria profesional.

Su paso por El Diario de Rita nos deja una pregunta que quizás valga la pena llevarnos hoy:

¿Y si, en lugar de esperar a que nuestro cuerpo tenga que gritarnos, comenzamos a escucharlo?


Entrevista: https://www.youtube.com/live/RkjYqpKsxzI?is=s-ZAeZ6pEiq-DwVk


Tahi Ricart: @tahipuntura

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